Ronaldo inicia una segunda etapa en el equipo de Pokerstars

Segundas partes no tienen por qué ser malas.

El aparente nuevo mantra de la dirección del Team Pro de Pokerstars ha animado a la sala a proponerle de nuevo a Ronaldo Nazario, actual propietario del Valladolid C.F. y ex-futbolista de la selección brasileña y de los mejores clubes de Europa, formar parte del equipo de embajadores de la entidad.

Ronaldo fichó por Pokerstars por primera vez en 2013. Una de sus primeras apariciones en público con el parche de Pokerstars fue en un EPT Barcelona, donde se le preparó una partida con celebridades y clasificados online. Luego tomó parte en alguno de los torneos del EPT, como también lo hiciera Gerard Piqué en aquel mismo festival. Su hazaña más remarcable con la pica roja al hombro fue un 26º puesto en la PCA Bahamas 2015.

La vuelta de Ronaldo a la casa de la pica roja viene a rebufo de otro retorno sonado, el de Neymar Jr. El futbolistas del PSG ha tomado un rol muy distinto al que tenía en su debut con la sala, y ahora ejerce de embajador cultural.

Neymar colabora en la promoción del póker asociando su nombre a varias iniciativas artísticas, y ha viajado por su cuenta a festivales como el EPT Montecarlo y las WSOP donde se ha dejado ver con el parche de la sala.

¿Cuál podría ser entonces el nuevo punto de vista de una relación entre Pokerstars y Ronaldo? El brasileño está consiguiendo acumular una gran audiencia en Twitch, donde emite en directo partidas de distintos videojuegos y fútbol de ligas menores de Brasil.

Ahora promete que su programación incluirá torneos de póker:

«Estoy muy contento de anunciar que vuelvo a formar parte de la familia de PokerStars. Siempre he sido un gran aficionado al póker y estoy deseando trabajar en algunos proyectos emocionantes para el futuro. Estad atentos a Ronaldo TV, donde pronto retransmitiré algunos torneos«.

Parece que tenemos nuevo streamer de póker. Esperemos que pronto lleguen las colaboraciones con Lex, Spraggy, y el equipo del canal PokerStarsEspanol, ¿por qué no?