Remontadas, quads y apagones añaden toda la épica a la victoria de Giuliano Bendinelli en el EPT Barcelona

Giuliano Bendinelli

Terminó la parada más nutrida que haya tenido el European Poker Tour. Las 2.294 entradas vendidas estaban representadas por tan solo seis aspirantes, que pugnaban por dos premios millonarios desde un suelo de 335k€ asegurados.

Los dioses del póker fueron un pasito más allá para elevar a la categoría de inolvidable esta mesa final. Hay imágenes que van directas a la carpeta de «Imprescindibles» del disco duro del circuito, como la mano final, y que veremos repetidas una y otra vez cuando haya que tirar de material de archivo.

No todos los días se asiste a la resurrección de un stack con tanto en juego. El italiano Giuliano Bendinelli, un jugador que pasó completamente desapercibido en los días anteriores, pues solo había embolsado por encima de la media en la partida del viernes, comenzó la partida, como el resto, pendiente de no desatar la ira del chipleader Patrick Jaros.

Se llegó al primer break sin dramas, pero enseguida se planteó el primer setup de la partida. El francés Jimmy Guerrero, el abuelo de la mesa con 40 años, abrió con AK desde UTG y tuvo que afrontar un push de 23bb por un intento de rerrobo del italiano desde BB. Bendinelli llevaba AQ, y cubría a Guerrero por 475.000 puntos, cuando la BB+antes costaban ya 800.000.

La secuencia de manos que ya se ha hecho famosa empezó con una showdown a tres bandas. El italiano esperó por la mano buena hasta estar en el hijack y metió su cieguita al medio con A4. Guerrero completó la SB con 65 y Jaros estaba invitado a la fiesta casi gratis con Q5. Era bueno para el italiano que sus rivales se pisaran outs, pero no tendría que preocuparse de nada más una vez aparecío el  flop, A4J sin posibilidad de colorear a nadie.

La inmediata puesta obligatoria se llevaba más de la mitad del capital de Bendinelli, así que a pesar de llevar tan solo 45s pagó el all-in de la SB, en este caso Kovalsiki, con Q2. La opción más improbable, el chop, se completó gracias a una mesa que se dobló dos veces en flop y turn KK66, y anuló el kicker de Kovalski con un as en river.

De nuevo, Giuliano fue paciente hasta encontrar AJs a punto de tener que poner otra apuesta obligatoria y el noruego Kayhan Mokri intentó solucionar parte sus propios problemas aislándose con K8 y 15,5bb desde el botón. Acabada la mano, Bendinelli ya no era el farolillo rojo del torneo, y eso era mucho decir con un salto de premios de 100.000€ en juego.

Mokri dijo adiós antes de que Bendinelli diera el siguiente paso en su recuperación. En una guerra de ciegas con un armamento que no correspondía a la situación, el carioca Neville Costa abrió con KK y pagó el push de AJ, sin más ases envueltos en la acción.

Bendinelli se dobló una vez más antes de la gran sorpresa de la final. El nuevo chipleader Jimmy Guerrero abrió en CO y se encontró el shove de 30bb del segundo mayor stack de la mesa. El francés le preguntó a Jaros si 66 o 77 estaban en el rango del checo, y de acuerdo a su estimación pagó con 99. Efectivamente, Jaros tenía 66 y Guerrero despegó hasta los 33M de puntos con Kovalski siendo su perseguidor más cercano con 15bb.

A lo suyo, Bendinelli se puso segundo con un limp-call en guerra de ciegas contra el brasileño Costa, que iba pisado con KJ contra KQs. Neville había cogido recortes de  su rival trasalpino, y enseguida se triplicó, pero las cámaras no recogieron ese momento porque se fue la luz en el casino.

Mandaron a la gente a cenar mientras se solventaban los problemas técnicos, y a la vuelta sí que se pudo ver a Costa doblarse contra Guerrero en un flip. La cuenta de remontadas épicas en la FT iba ya por dos.

Costa tradujo su aguante en euros cuando Bendinelli metíó la cuarta en frío en un mano abierta por Kovalski. Jimmy Guerrero se metió en el fregado con una 3bet y el italiano se encontró TT en la bb. Intentó inducir el call de Guerrero con una mini subida, pero el que le pagó fue Kovalski, con 88, animado por el dinero muerto que había en el centro.

Los chipleaders, con cuarenta y tantas ciegas por cabeza, jugaron una órbita para ver como respiraba su rival sudamericano, que no llegaba a veinte. Se produjo entonces un primer intento de pacto, que podría haber modificado los tres primeros premios por encima del millón de euros. Mas no cuajó.

Bendinelli y Costa jugaron tres manos y en todas se impuso el italiano. La última, un flip, dio paso al heads-up. Guerrero y Bendinelli dieron a entender que la parte discordante en las primeras conversaciones era el brasileño, pues arreglaron números antes de iniciar el heads-up.

It’s heads-up for the #EPTBarcelona Main Event title and the two remaining players have struck a deal. 🤝

Giuliano Bendinelli – €1,422,480
Jimmy Guerrero – €1,250,337
➕ €68,653 to the winner

Let play commence 👉 https://t.co/ZarB0RN21O#EPTBarcelona pic.twitter.com/Fnf0xXjmIZ

— PokerStars LIVE (@PokerStarsLIVE) August 21, 2022

El francés, que era la víctima propiciatoria con un desventaja de 2:1 en fichas, empezó el cara a cara con un recital, pero Bendinelli se salvó de recibir la puntilla con un riverazo. Tendría su compensación más tarde con un flip ganado por Guerrero con la eliminación del francés en juego.

El tercer matchball fue el definitivo. Bendecido por el naipe durante todo el día, el flamante campeón del EPT más grande de la historia saludó un flop muy favorecedor, 89J, que le daba trío a sus 88 y top pair y proyecto de escalera al J7 de Guerrero. El turn fue mejor aún que el flop, otra J, y lo del river no tiene ni nombre, el último 8. Menudo final.

From a chip and a chair to a champion.

Congratulations to Giuliano Bendinelli, the Italian took down the biggest EPT Main Event in history, winning €1,491,133.

This was a fitting end to a final table for the ages. 👇 #EPTBarcelona pic.twitter.com/mTa91ubmnT

— PokerStars LIVE (@PokerStarsLIVE) August 22, 2022