Elon Musk recurre a Igor Kurganov para gestionar donaciones por valor de 5.700M$

Elon Musk, chipleader en la carrera por ser el hombre más adinerado del planeta, ha recurrido a los servicios de un jugador de póker para que le ayude a gestionar un conjunto de donaciones que alcanzan los 5.700 millones de dólares.

El ataque de filantropía que ha sufrido el magnate tecnológico salió a la luz en una declaración financiera publicada este lunes, pero se remonta al pasado mes de noviembre. El CEO de Tesla ya poseía, como otras grandes fortunas, un entramado de sociedades y fundaciones con carácter altruista que le proporcionan beneficios fiscales, pero parece haber dado un enorme salto cuantitativo en sus donaciones para reducir lo que él mismo llama «la factura fiscal más grande de la historia de Estados Unidos».

Obviamente, con un presupuesto mayor que los ingresos de cualquiera de las 100 naciones más pobres de la Tierra se pueden cubrir las necesidades de muchísimas obras benéficas. Elon Musk decidió contratar los servicios de un gestor para distribuir ese dinero, y para ello pensó en Igor Kurganov.

Kurganov anda desaparecido del circuito desde unos meses antes del inicio de la pandemia.

El jugador con más premios en vivo de Rusia y su pareja sentimental, Liv Boeree, abandonaron el Team Pro de Pokerstars en noviembre de 2019. En su despedida de la sala de la pica roja, Liv anticipó que el póker iba a dejar de ser su principal interés, y lo mismo se ha demostrado cierto para Kurganov.

Sin el póker guiando su agenda, Igor ganó tiempo para su proyecto vital, el activismo filantrópico. La pasión de Kurganov es el «altruismo efectivo», una corriente de pensamiento que estudia cómo obtener el mayor impacto posible en la vida de las personas con el dinero destinado a obras benéficas.

En 2013, el jugador suizo Stefan Huber ideó el concepto de Raising for Effective Giving, una organización que se dedicaría a identificar y financiar los proyectos benéficos con una mejor relación entre los fondos invertidos y su impacto en las comunidades beneficiadas por las mejores en sus condiciones de vida.

REG se convirtió en realidad un año después gracias al impulso de Igor Kurganov, Liv Boeree y Philip Gruissem. Kurganov se implicó directamente en el proyecto y adquirió responsabilidades tanto en la creación de su estructura como en la búsqueda de patrocinadores.

Desde su posición de grandes estrellas del circuito, los fundadores de REG animaban a los jugadores de los mejores torneos a donar un porcentaje de sus premios y obtuvieron acuerdos con Pokerstars, partypoker o las Triton Series, entre otros.

Poco a poco, REG pasó a acaparar la dedicación de Igor, que a su vez adquirió una gran reputación en este ámbito de pensamiento. En 2019, se sumó a la iniciativa de la Forethought Foundation for Global Priorities Research como consejero estratégico.

Está por ver si lo que busca Elon Musk al poner a Igor Kurganov al frente de la gestión de ese presupuesto es abrazar el concepto del altruismo efectivo o aprovechar la experiencia del ruso en la gestión burocrática de multitud de donaciones y proyectos benéficos.

En cualquier caso, como comunidad debemos sentirnos orgullosos de que recaiga este tipo de responsabilidad sobre una persona con una relación tan estrecha con el póker sin que le suponga un estigma social. Y por la parte de Musk, siempre es mejor que la ingeniería financiera de las empresas derive fondos a este tipo de iniciativas que a otros procedimientos de desgravación fiscal. GG.