Adrián Mateos y Juan Pardo salen muy bien posicionados del día 1 del 50k€ del EPT Praga

En esta especie de festival paralelo en el que los asistentes al EPT Praga tienen un torneo diario en el que pagar buy-ins de 10.000€ para arriba, ha llegado el turno para el más caro de todos, el 50k€.

El torneo ha contado con dos jugadores españoles, Juan Pardo y Adrián Mateos, y hay que decir que todo ha salido a pedir de boca para ellos.

Para empezar, solo han tenido que aportar el buy-in inicial, cuando alguno como el holandés Teun Mulder, el que firmó el reparto de los dos primeros premios con Juan en el primer 25k€ del festival, ya ha pasado un par de veces por caja y se ha tenido que pasar la noche pensando si madrugar para apuntarse de nuevo antes del inicio del día 2, límite para el registro tardío.

No cabe duda de que habrá jugadores que reciban fichas y una cartulina con su asiento en la mañana de hoy, jueves. Por de pronto, faltan por hacer acto de presencia el dueño del casino Leon Tsoukernik, y su compi de cash games, Tony G. Ahora bien, lo que muestra por ahora el monitor, y es información y no especulación, es un field de 35 jugadores con 20 supervivientes.

A los hispanos les costó despegar. Hay que agradecer que no hubiera una guerra fratricida, porque ambos compartieron mesa desde el inicio. Mejor aún, su primera buena noticia del día se podría decir que fue compartida.

Adrián no se había llevado ningún bote importante en dos niveles y medio. Le dieron AA, y quiso que valieran la pena. Le tiró una 3bet X5 a Sam Grafton, pero el call que encontró fue el de Mulder, que decidió pescar con 66.

El flop 885 y una tímida apuesta de Adri obligaron al holandés a pagar una. Con los outs extras del 4 en el turn, Mulder pagó una apuesta mucho más seria. Cayó un A en el river y Adrián hizo ver que esa carta le hacía pisar el freno. Mulder se olió que podía estar perdiendo contra una overpair y convirtió su mano en el farol, justo lo que estaba buscando el madrileño.

Mulder cubría a Adri, pero se quedó cortísimo, y enseguida perdió el resto en un flip contra Malaka.

A mitad del nivel 4, viendo que todos los de la mesa 1 se turnaban para rascarle fichas a Amadi, Juan hizo lo propio. Era un bote peligroso, 4beteado, pero Adri se tiró a la segunda continuación.

Juan llegaba a los 500.000 puntos, que era más o menos lo que iba a embolsar para el día 2. Quedaba por solucionar lo del bajón de Adri, que era cuarto por la cola en el segundo break.

Nuestro número 1 fue amontonando fichas poco a poco, a pico y pala, hasta llegar al penúltimo nivel del día, el 7. Uno de los que le tenía frito durante todo el día era Nick Petrangelo, pero el americano se hizo perdonar ayudando a montar un bote de 250.000 puntos apostando contra otro trío de ases de Adrián en AAQ2, y podría haber sido más de no ser por el tercer corazón que apareció en river.

Con esto hubiera solucionado un más que digno día 1, pero faltaba la guinda. Poco antes del sorteo de las últimas manos, Adrián se lió a resubir preflop contra el francés Benjamin Chalot, que le pagó el all-in al español con AJ. Mateos se la estaba liando con 88, suficientes para ganar la mano y colocarse segundo de la general.

En el reparto de bolsas nadie hablaba dl español, ni del stack millonario de Timothy Adams. La comidilla de los High Rollers era el call galáctico de Bertrand Grospellier durante las manos extras.

«ElkY» fue a robar la ciega de Petrangelo, pero el americano quiso ver el flop antes de rendirla. El flop 983, en teoría, no debería favorecer demasiado al rango del francés, y Petrangelo jugó al check-call. Un 4 en el turn no aportó más dinero al bote. El river dobló mesa con el 9, y entonces Petrangelo empujó un pila de fichas de 25k€, overbeteando el resto del «ElkY», unos 159k, en un bote de 80k.

Grospellier se lo pensó, pero acabó accediendo a llegar al showdown. Petrangelo tuvo que enseñar 76, farol absoluto, pero sorprendió que «ElkY» lo viera tan claro y le pagara, ¡con Q alta!.

La mesa de Adrián (2º, 964.000) para el día 2 es la que menos peligro corre de recibir a más gente, pues es la única de seis. Solo tiene un rival con menos de 50bb.

La dinámica de la mesa de Malaka (6º, 557.000) será muy distinta. Le ha tocado en suerte el chipleader, Adams (1º, 1.050.000); al resto los dobla, y siempre está la molestia de tener que contar con el posible call a cualquier rerrobo del shortstack del torneo, el reg israelí Saar Wilf, con muchos años de EPTs a sus espaldas.