Adrián Mateos alcanza su quinto premio millonario al ganar el 100k€ del EPT Montecarlo

Montecarlo se rinde a los pies de Adrián Mateos, como la central de Roland Garros es tierra bendita para Rafa Nadal o el Royal Lytham y Saint Andrews celebraban los recorridos de Seve Ballesteros en el British Open.

El resto de jugadores españoles del circuito llama cariñosamente «presidente» a Adrián Mateos, y es por situaciones como la de la mesa final del 100k€ del EPT Montecarlo organizado por Pokerstars. Amadi ni lideró ni dominó la FT, la presidió.

Con su ventaja de un stack completo con el segundo clasificado, el papel de nuestro jugador fue institucional. Se limitó a señalar los límites entre los que se debían quienes pelearon por el segundo puesto y firmó el acta que le nombraba ganador del torneo y que estaba preparada con su nombre desde mucho antes de iniciar la partida.

Por supuesto, con rivales de la calidad de Marius Gierse o Mikita Badziakouski, que no se iban a rendir sin pelea, hubo que solventar una pequeña crisis.

Adrián no se involucró en las eliminaciones del primer nivel, que fueron dos. Kent Stahle se lanzó a los brazos de los AA de Gierse sin pensar mucho en el ICM y Lazslo Bujtas retó a una guerra de ciegas a Vaskaboinikau cuando al húngaro le quedaban 8bb.

Esas fichas se repartieron un poco más equitativamente cuando Badziakouski se dobló contra Gierse, con el visto bueno de Adri, que veía alejarse de nuevo al alemán.

En ese momento clave de la partida, Mikita Badziakouski demostró por qué ha estado siempre presente en las conversaciones sobre quién es el mejor jugador del mundo. El bielorruso es un experto en cash, pero tuvo la sangre fría y la comprensión necesaria de la dinámica de la partida para foldear AK contra un 3bet de Gierse y un 4bet en frío de Amadi. Mikita adivinó que Adrián le llevaba dominado con KK y que Gierse le quitaba un out, con AT, y se marcó el fold del festival.

Además de privar a Adrián de 1M de puntos extra, Mikita se daba a sí mismo la oportunidad de ganar un salto de premios, algo que casi se materializó justo en la siguiente mano con una arriesgada jugada de su compatriota Vaskaboinakau. Mikalai tenía 14bb en la BB y Adri le puso all-in en guerra de ciegas.  Para él, J9s fue instacall, y el river le premió esa decisión con un 9.

Siguió un tramo de partida en el que Adrián tuvo que rendir algunos botes ante el empuje de Badziakouski, pero recuperó las buenas sensaciones en otra edición de la guerra de ciegas con Vaskaboinikau, que esta vez no tuvo ayuda de las comunitarias.

Mikita llevó demasiado lejos su presión al chipleader. Después de una defensa de ciegas rutinaria, Mateos ligó top pair en un flop JT7 con dos tréboles. El agresivo bielorruso hizo continuación para ver una Q en el turn. Una overcard que completaba escaleras bien merecía otro intento, pero quizá le sobró el tercero en un river 4 que no cambiaba nada. Desde casa parece muy fácil, pero tanto el farol como el call fueron enormes.

Adrián tenía ya 7,5M de puntos y sus rivales no sumaban ni 3M entre los dos. Había que cerrar la partida y lo hizo a lo grande. Gierse llevó a cabo su propia versión del farol de tres barrels, pero su línea era más débil que la de Badziakouski por la dinámica de la mesa AJT32. Además, Adrián tenía un call más claro con el A.

Gierse salvó la segunda plaza porque a Mikita le llegaron antes las cartas para intentar un último robo contra el monumental stack del «presi». El bielorruso pusheó con A2s y Adri le pagó con AT.

El alemán se dio un pequeño homenaje doblándose en la primera mano del HU, pero la partida era irremontable. A la siguiente oportunidad, la baraja ya no tuvo piedad.

🏆 Adrián Mateos ganaba así el 100.000 € Super High Roller del #EPTMontecarlo.

¡Congratulations @Amadi_17! 🎊 pic.twitter.com/dkaqtTXiyD

— PokerStars España (@PokerStarsSpain) May 3, 2022

Es el quinto premio millonario de la carrera de Adrián, que ya había logrado uno desde el regreso del póker en vivo cuando ganó su cuarto brazalete en el 250k$ de las WSOP, hace seis meses. La progresión de Adrián asusta, porque ya venía de marcar un nivel muy alto con sus capacidades innatas para el póker, pero este es una versión más madura y mejorada, y amenaza con más premios del estilo.

«Sigo siendo el mismo que intenta competir y jugar lo mejor posible. La pandemia me ayudó mucho a mejorar mi juego. Me esforcé mucho en estudiar online y en jugar más, así que, después de que más o menos hayamos dado por terminada la pandemia, me encuentro a mi mejor nivel y estoy listo para seguir ganando«.